jueves, 30 de octubre de 2008

Mami

Ya escribí de manchas en ropa de mi infancia

Aventuras que de niño no costaban

Caídas de las que me levantaba y no lloraba.

O quizá si lloraba,

Pero llorar era que el pajaroloco te hiciera reír después

Y seguir riendo, riendo

Hasta que el olor a vómito te despertaba

Y mirar a tu madre a las 4 de la mañana

Casi sonámbula agarrada a la ventana,

Estrujada de su violenta sesión alcoholizada

En penumbras alcanzar la cobija que se cayó de la cama,

Arroparte y comenzar a esperar.

Tras 20 años de espera tirar la cobija,

Y seguir oliendo a vómito.

Un mal día llegas destrozada diciendo que nadie te quiere porque eres fea,

Con tu mismo olor, con tu mismo aliento de siempre

Y me doy cuenta de quien siempre has sido,

Y de lo tonto que fui al querer cambiarte.

Mi mami no necesita dar explicaciones,

Porque a sus cincuenta y seis años

Me ha dado más de lo que lo podré regresarle algún día.

2 cosas dichas:

sandra dijo...

¿qué rayos...?

:s

sandra dijo...

ah! no había podido leer.
pero ahora sí..
no sé qué decir.. es que te he dicho tanto al respecto!



te quiero.